¿Por qué la Providencia?

¿Por qué "la Providencia"? Hay muchas cosas que los cristianos católicos creyentes no solemos tener en cuenta, como que, frente a la importancia que algunos dan al destino, a lo que va a ocurrir, a querer controlar nuestra vida o que suceda lo que queremos que ocurra o que no ocurra, la Providencia actúa de forma inesperada, creando situaciones o acontecimientos que ni siquiera nos imaginábamos. Yo procuro tener en mi vida presente a la Providencia para aceptar quién y qué soy: una persona mortal y limitada, pero en continúo proceso de cambio y en camino.
Mostrando entradas con la etiqueta Evangelización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Evangelización. Mostrar todas las entradas

25/6/23

¿Qué nos pasa, Señor, qué nos pasa?


Un rito pagano que no compromete a nada, que no lleva a nada que no sea ver el poder destructivo del fuego; una superstición que debería estar más que superada por los avances científicos y culturales, congrega a cientos de personas a su alrededor, como se ve en la foto de la izquierda.
La belleza y la hermosura de la eucaristía, en conmemoración del Patrón local, el sábado por la mañana, a mediodía, con mensajes que nos llaman a hacer un mundo mejor, amando a Dios y al prójimo, presenta el aspecto de la foto de la derecha.
Ambos hechos a muy poca distancia y con unas horas de diferencia. Los dos dados a conocer; los dos han sido comunicados y compartidos previamente.
Cuánto desearía que los creyentes sanjuaneros habláramos de cómo podemos evangelizar en nuestra localidad, como Iglesia, como hermanos en la fe, que hiciéramos por dar a conocer a Cristo, que mostráramos cuánta importancia puede tener en nuestras vidas y en las de nuestros prójimos, para que así el mundo sea verdaderamente mejor, que haya paz, encuentro, entendimiento, tolerancia, respeto, más amor y menos violencia, desde la caridad, la misericordia, la paciencia, la humildad, la aceptación, el perdón.
¿Qué nos pasa, Señor, qué nos pasa?
Muchas gracias por leer esta reflexión personal, que Dios nos bendiga a todos.

8/3/21

Yo viví un cursillo de cristiandad de aquellos…

Foto de recuerdo del cursillo de cristiandad 722, con el padre Ángel, a la derecha, y el padre Manuel Luque, a la izquierda.

El cursillo de cristiandad fue una actividad pionera, a mediados del siglo XX, para facilitar el encuentro con Cristo y la conversión de la persona al Amor de Dios para con todos los prójimos, sintiéndose y siendo parte de la Iglesia. Todos y cada uno de los cursillos de cristiandad, en Sevilla y en el mundo, están orientados al encuentro con Dios, con el prójimo y con la propia persona.

Pero en aquellos primeros años de inicio (se puede encontrar en la historia de los cursillos), nació con tanta fuerza (y también es verdad que salvo la Acción Católica, Cáritas y las cofradías, no había más carismas, movimientos y agrupaciones en las parroquias), que en torno al mismo se congregaban decenas de personas, uniendo a varios sacerdotes con un montón de laicos en los mismos días.

Aunque uno de los sacerdotes era el director espiritual del cursillo de cristiandad (como pasa en el presente), los otros iban también para conocer la experiencia y poderla ofrecer en sus comunidades parroquiales o entornos, para también animar a otros laicos a vivirlo. Con el paso de los años y los cambios que sabemos, lo habitual hoy en día es que haya un sacerdote como director espiritual y que, si acaso, para algunas labores, acudan puntualmente otros sacerdotes.

Pero yo viví un cursillo de cristiandad con dos sacerdotes, algo hermoso, porque hay alguien que trata como igual al director espiritual, que lo complementa y que hace que se sienta más puramente la Iglesia, desde la fraternidad y la cercanía, como nos lo mostraron aquellos dos sacerdotes, con sus vivencias, comentarios y explicaciones.

El padre Ángel Fernández fue el director espiritual y el padre Manuel Luque (a quien Dios tiene su alma en su gloria desde este domingo 7 de marzo de 2021) acompañó el cursillo de cristiandad, y siendo ambos ya cursillistas y conociendo bien lo que es el cursillo, le dieron más vida en Cristo, más testimonio, más experiencia y más alegría, porque obviamente, era el único capaz de tratarle al director espiritual de tú a tú, y como se conocían de muchos antes, con mucho cariño, humor, afecto y comprensión. Algo maravilloso que ojalá pudiera vivir todo el mundo.

Si lees esto y no me entiendes, aprovecha la próxima ocasión que haya para vivir, experimentar, compartir y gozar del cursillo de cristiandad, sea en Sevilla o en alguna de las otras múltiples partes del mundo en el que se celebra y entenderás por qué Cristo cuenta contigo… De Colores.

Muchas gracias por leer esta reflexión, que Dios nos bendiga a todos.

24/1/21

Una cruz es una cruz

 

A veces, me pregunto para qué me sirve saber que un kilt es la típica falda escocesa… ¿Qué le aporta a mi vida? ¿Para qué lo necesito? Cuántos conocimientos, cuántos datos inútiles tenemos almacenados en nuestra sapiencia.

Pero luego me pongo triste con la gente que no sabe lo que significa una cruz y la confunde con cuestiones ideológicas, sectarias o la asocian con los que han hecho mal en el pasado, escudándose en ella o, incluso en el presente, aún la siguen malinterpretando.

Porque lo que significa una cruz (cualquier cruz) es salvación, es liberación, es amor y es vida, porque todo ello fue lo que quiso hacer Cristo por nosotros, por sus enseñanzas, por su pasión, por lo que murió ascendiendo por la cruz y por lo que resucitó, para demostrarnos que podemos y debemos enfrentar y sobrevivir al mal, al pecado, a todo lo que nos oprime y nos impide hacernos plenos.

Hermanos en la fe, esto va por todos nosotros, que somos y nos sentimos Iglesia. Dejemos ya las actividades culturales y sociales, de gestos, de actividades llamativas y complejas, difíciles de organizar y costosas... Y evangelizamos. Hablemos claro de la Cruz, de Cristo, de Dios, de la Fe, de la Iglesia… Y en la medida de lo posible, llevémoslo también a nuestras vidas, de la forma más sencilla y llevadera posible. 

I Carta a los Corintios 1,17: Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.

Muchas gracias por leer esta reflexión personal, que Dios nos guarde y bendiga a todos.

11/1/21

El rey mago de la Esperanza estuvo en San Juan de Aznalfarache, enero de 2021

Este fotomontaje está construido con fotos realizadas en uno de estos primeros días de 2021. Es muy reconocible el viejo depósito de agua de la Barriada Nuestra Señora de Loreto (San Juan de Aznalfarache), al fondo de las imágenes.

Esta es una noticia de esas que tampoco salen en los medios: El rey mago que va de verde porque, además de bético, es el Rey de la Esperanza, estuvo a principios de este mes de enero de 2021, repartiendo alegría e ilusión en San Juan de Aznalfarache.

Es un rey mucho más problemático que los reyes tradicionales de las naciones, porque es un rey que habla de la Esperanza, de la Esperanza en la Salvación, la que sólo trae la la vida en Jesucristo. Es un rey mago católico, de verdad, que habla con Dios y que considera su misión estar con los más pobres, con los que viven en lugares “olvidados” (como El Vacie, una barriada que no existe para la administración pública). Es un rey mago que regala a Cristo y que te dice que Cristo vive, hasta en sus humildes vestiduras.

Como dice el perfil en Twitter de este rey mago, es “transparente, coherente, alegre” y quizá sea eso lo que enfade a muchas personas y sea incomprendido por muchas otras. En este tiempo de vanidades, superficialidades, distracciones y, sobre todo, de egoísmo e hipocresía, alguien que es totalmente sincero con lo que siente y lo que piensa, con lo que vive, con su fe, es muy difícil de entender y asimilar. Incluso hasta de soportar.

Bendito Rey Mago de la Esperanza, bendito profeta y bendito santo de nuestro tiempo. Muchas gracias porque, aunque no te agradecemos como debiéramos toda la vida en el Señor que compartes, sigues ahí, luchando por los demás, entregándote, sirviendo, dando vida en el Señor.

Ojalá que te concedan pronto la Medalla de Andalucía; pocos se la merecen como tú, que vives consecuentemente con Quien es Camino, Verdad y Vida, y cumples con lo que nos dijo nuestra Madre: “Haced lo que Él os diga”.

Muchas gracias, Jorge Morillo Martín, educador de calle, cristiano católico.

Para saber más, haga clic aquí.

1/11/20

La intimidad como testimonio

Estamos en unos tiempos difíciles, muy difíciles, y cada vez también más complicados para evangelizar, pues todo se está llenando de afán por la supervivencia, de angustia materialista y de exigencias propias. A ello se añaden la indiferencia, el egoísmo y la hipocresía que ya estaban en esta humanidad consumista y superficial y que, a veces, expresamos hasta los propios cristianos sin darnos cuenta.

Yo sigo pensando que, en ese mundo tan difícil como es el de las redes sociales, el mundo virtual, podemos seguir evangelizando de forma sencilla, natural, y sin molestar a nadie, sin pedir tantos permisos, sin tener que recurrir a simbología que no se sienta como propia o tener que montar situaciones artificiales que, difícilmente puedan sentirse cercanos.

Como en esas imágenes que comparto y que mi corazón y mi cámara pudieron captar, creo que se pueden aprovechar, para mostrarlos, muchos otros momentos naturales de nuestro testimonio cristiano o de nuestros semejantes, ya sea ante el Sagrario o en algún otro momento de oración, de atención al prójimo, de reunión como hermanos en el Nombre de Jesucristo, de formación como cristianos y difundirlo, sin tener que hacer un fotomontaje que realce algo que no implica a los demás, o que otros no puedan entender.

Que la comunicación en la intimidad con Dios lo siga siendo, para nuestros semejantes y para nosotros, de forma personal y de forma comunitaria, pero que también demos testimonio cristiano de ello, en el mundo real y en el virtual.

Muchas gracias por leer esta reflexión, esta propuesta, y que Dios nos guarde a todos, nos bendiga y nos dé mucha luz para poder ser Luz de Cristo para otros.

13/9/20

Me rindo ante la sencillez y la humildad

Imagen de cathopic.com

Una misa dominical, un templo, en la que se encuentran personas que dejan claro que no tienen formación cristiana y van muy arreglados para ir a un “banquete” o una “celebración posterior”…

Previamente a la consagración, el sacerdote celebrante advierte que llega el momento culminante de esta ceremonia, por el cual Dios baja para estar presente entre nosotros, ocasión para compartir el Cuerpo de Cristo y su Sangre, y que debemos actuar con el respeto necesario (para evitar posible debate teológico, no son palabras textuales).

Y comienza el rito de consagración; yo estoy en los últimos bancos y, porque todo ello está en mi campo de visión, contemplo la siguiente escena:

La mayoría de los que participamos en la eucaristía, nos arrodillamos, pero los que asisten en los primeros bancos como “invitados”, demostrando su nula formación cristiana, con cierta indiferencia en su postura (incluso girando la cabeza hacia los lados o hablando levemente), se mantienen de pie, como si no fuera con ellos o no quisieran estropear sus modelitos (hablo de hombres y mujeres, no ancianos, sino jóvenes y algún adulto de mediana de edad; si fueran personas de avanzada edad, se podría decir que no pueden arrodillarse).

“Pero eso es algo normal”, puede estar pensando quien lee este texto… Y es cierto, sí… Pero lo grande y lo hermoso, lo impactante, conmovedor y estremecedor, viene ahora.

Mientras esas personas, jóvenes, imagino que con estudios y hasta con carreras universitarias, bien vestidas y emperifolladas, permanecen de pie, justo delante de mí, en el banco anterior, un joven que, por sus rasgos faciales, mostraba ser síndrome de Down, permanecía arrodillado desde que comenzó este rito, y no sólo se conformaba con eso si no que, estando arrodillado, le hacía gestos al hombre que tenía al lado (elegantemente vestido, presupongo que familiar suyo), indicándole con el índice derecho que se arrodillara también. El hombre declinó, aunque el joven lo intentó dos veces, llamando su atención levemente.

Me rindo, una vez más en mi vida, ante la grandeza de la sencillez, frente a la imagen, el orgullo o la prepotencia. Cuántas benditas almas sencillas nos faltan (y no hablo de cuestiones genéticas, sino en general), frente a cuestiones estéticas, falta de formación, egoísmo, orgullo e hipocresía, vanidades varias.

Me estremecí viendo todo aquello, porque aunque yo estaba participando de la Eucaristía, siguiendo el ritual, podía ver a la vez al Señor, a los que se arrodillan fielmente, a los que no se arrodillan (por los motivos que sean), y aquel que, humildemente, se arrodillaba e invitaba a arrodillarse.

Que Dios le siga bendiciendo con mucha fuerza a aquel que evangeliza con el corazón, desde la sencillez de su vida y también a todos los fieles, y dé mucha luz a todos aquellos que, aun teniendo la oportunidad en la propia eucaristía, no son para ver al Señor en sus vidas.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios (Mateo 5,8).

Muchas gracias por leer esta vivencia personal, que el Señor nos guarde a todos.

3/1/19

Mi carta cofrade a los Reyes Magos en 2019

Queridos Reyes Magos, os escribo con ilusión y con la esperanza como cristiano en una vida mejor, en la tierra y para la otra vida, para mi salvación y la de mis hermanos, mis prójimos:

No sé si en este último año he sido lo suficientemente bueno, por eso disculpad mi atrevimiento, pero os quiero pedir que, en este año, traigáis mucha Luz a tantísimas personas que se manifiestan cofrades en sus redes sociales, pero que no muestran nada de su pertenencia a la Iglesia, para que pronto comiencen a formar parte activa de esta gran Comunidad, de esta gran Familia que somos los seguidores de Jesús o que, al menos, lo intentamos. Traedles sorpresas de Dios, experiencias de Cristo, mensajes de las Sagradas Escrituras, encuentros con el Amor, espíritu de conversión.

Que todas estas personas sigan haciendo mucho por su devoción, mostrándola viva y activamente, junto con la bendita hermandad y cofradía que corresponda y los grandes esfuerzos apostólicos de sus juntas de gobierno, pero que también se animen a seguir creciendo en la fe y participen conscientemente de la Iglesia, de los Sacramentos, que profundicen en la formación como cristianos, de la piedad, con la oración comunitaria y la personal, y de las acciones pastorales parroquiales de su barrio o pueblo, incluida la evangelización que necesitamos en todo tiempo y lugar.

Y a ti, Madre nuestra, Madre de Dios, de las Aguas, Amargura, Amparo, Ángeles, Angustias, Anunciación, Araceli, Asunción, Aurora, Auxiliadora, Antigua, Candelaria, Caridad, Carmen, Concepción, Consuelo, Dolores, Dulce Nombre, Esperanza, Estrella, Fátima, Gracia, Guadalupe, Hiniesta, Inmaculada, Loreto, Lourdes, Luz, Macarena, del Mar, Mercedes, Milagrosa, Monte, Nieves, la O, Oliva, Pastora, Patrocinio, Paz, Piedad, Pilar, Presentación, Purísima, Remedios, Rocío, Rosario, Salud, Socorro, Sol, Soledad, Valme, Victoria, en todas las hermosas advocaciones marianas de nuestra tierra y del mundo, que acogiste a aquellos benditos Magos, llena también con tu ternura los corazones de todos esos cofrades que te quieren con tanto fervor, para que se acerquen más a tu Hijo, y hagan lo que Él les diga, sintiéndose y siendo Iglesia, trabajando con más fuerza y plenamente en el Reino, en nuestro tiempo presente.

Muchas gracias por vuestras atenciones, Reyes Magos, que Dios nos bendiga a todos.
Mario.

9/7/18

Del testimonio de una cruz en una persona


Imagen de la web Cathopic.com

Los cristianos estamos llamados a superarnos, a ser santos (o a buscar la santidad), a superar la tibieza, el conformismo y la comodidad… Y todo ello durante la vida en este mundo, especialmente, desde que le damos el sí a Cristo a través del sacramento de la Confirmación.

Pero no por ello hay que dejar atrás la sencillez y la humildad de ciertas personas en su fe, sino que también hay que valorarlo y mucho. El otro día, recibí una lección de vida en cuanto a ello: Una mujer trabajadora, de cara al público, sobre su uniforme, muy pegada al cuello por un cordel, lucía una muy sencilla cruz latina dorada, de unas dimensiones significativas y con cierto brillo.

Tras preguntarle un par de cuestiones acerca del entorno, la quise felicitar por lucir esa cruz y me dio una respuesta muy significativa: “Dicen que ahora hay que llevarla a la vista”. Inmediatamente, tuve que reaccionar mostrando mi símbolo religioso no tan a la vista como el suyo, reafirmándole también mi fe.

Dudo que esa mujer, en sus circunstancias (pues algo supe de ella), pueda ser partícipe de los sacramentos (la Eucaristía, especialmente), o de una vida de compromiso pastoral parroquial (ojalá), en la que tenga que superarse constantemente en la imitación a Cristo, pero es muy loable su valentía, estando como está, cara al público y siendo una trabajadora. Ojalá otros muchos fuéramos capaces (yo el primero) de dar tan valiente testimonio.

Que Dios nos bendiga a todos y, hoy, especialmente, a todas estas personas tan valientes que están exponiéndose en primera línea, como misioneros de nuestro tiempo, en esta sociedad laicista y  secularizante. Muchas gracias por su atención al leer estas líneas.

Si desea reflexionar más, le dejo el enlace a estas apropiadas palabras de una catequesis del Papa Francisco:

22/6/18

Mi intendencia especial para el 758

Desde que soy consciente de que se comparten los cursillos de cristiandad (y encuentros de juventud), aquí, en mi misma localidad (salvo el 750, al que no pude acompañar en nada por motivos de salud familiares), he ayudado en todo lo que he visto posible o me han pedido las personas que allí estuvieran.

Para este 758, se va a dar una casualidad que no puedo salvar: Ayudaré al principio y estaré atento al desarrollo, con mi acción y mi oración, pero en la clausura no podré estar, porque en mi parroquia, se celebra el día del Patrón de la localidad, San Juan Bautista, en la Santa Misa que le ofrecemos a Dios, y no puedo faltar (si quieres saber más, haz clic aquí). Comienza a las 19:00 h., y como es natural, la ceremonia se alargará algo más de lo normal, impidiéndome estar para saber algo de cómo ha actuado el Espíritu Santo en las personas que conviven así este fin de semana, siempre de una forma tan intensa y especial.

Pero como muchas otras personas, hermanos en la fe, estaré estos días pendientes de ellos, continuando con mis intendencias y, en este caso, con esa especial del domingo por la tarde, participando en una eucaristía, desde la que estaré también pidiendo por que se llenen del Amor de Dios. Qué curioso estar tan cerca y no poder estar.

Muchas gracias por leer este mensaje, que Dios nos bendiga a todos.
De Colores.

27/5/18

Una pequeña reunión de colores

Sé que esta foto del 17 de mayo de 2018 no significa nada para la historia de la humanidad, ni de la Iglesia, ni de mi pueblo, ni siquiera para la del templo o la comunidad parroquial... Pero para mí, es un hecho muy especial esta pequeña reunión de cursillistas (es decir, como dice un hermano mío en la fe, "cristianos"), gente que quiere ser y sentirse Iglesia y a quienes une el hecho de querer seguir a Cristo, profundizando en su fe personal y comunitaria, expresando el Amor de Dios, en la medida de sus distintas posibilidades y circunstancias, en su entorno.

Cursillistas parroquianos (con D. Pedro José, el párroco incluido), que nos hacemos una foto con cursillistas que han participado en los cursillos de cristiandad 756 y 757, que se comparten en esta misma localidad, y con el Obispo auxiliar, Mons. D. Santiago, que también es cursillista, y que un rato antes había transmitido los dones del Espíritu Santo a unos cuantos de ellos. 


Como cristianos, hay muchas cosas que nos unen y, una de ellas, es la de poder ser y sentirnos Iglesia. Aunque los cursillistas sanjuaneros seamos muy poquitos, ojalá que este espíritu cale más y más, y a través del cursillo de cristiandad y de las otras experiencias que se nos ofrecen para los cristianos, se animen otras personas a descubrir o profundizar en la fe, tanto en su dimensión personal, como comunitaria, y que, con actitud positiva, humilde y servicial podamos crecer evangélica y pastoralmente. Que así sea. Alabado sea el Señor.


De Colores (lema del Movimiento de Cursillos de Cristiandad; para comprenderlo, hay que vivirlo).

27/8/17

Aprovechemos estos últimos días de verano

¡Quién lo iba a decir hace nada! Pero en cuestión de fechas, ya queda poco para que acabe oficialmente el verano y, a la vez, empiece un nuevo curso (doméstico, laboral, académico, para tareas sociales y, para quien así lo sienta, como creyente).

Aún quedan unos días para revisar cómo va mi propia vida, si la estoy aprovechando positivamente, para construir y no destruir, para hacer un mundo mejor y no un mundo a mi medida, para aportar algo y no para solo pasar el rato con entretenimientos que no me llenan.

Reflexionemos, pensemos, profundicemos en nuestro interior en estos días, en nuestras inquietudes, actitudes y valores y, si eres creyente, asiste a la Eucaristía, sé parte, escúchala con tranquilidad y calma, pregunta a su finalización todo lo que no entiendas y, para el nuevo curso, piensa cómo puedes mejorar en tu vida, insisto, especialmente como creyente.


Bendito domingo, que Dios te bendiga, muchas gracias por leer estas líneas.

23/7/17

Vida en domingo

Para mí la cruz es un camino de vida, esperanza, ilusión y fuerza en esta vida de tantas distracciones, ocupaciones, responsabilidades, problemas y conflictos. Para mí, ver la cruz es alegría de encuentro con el Señor, de saber y sentir todo lo que Él dio por nosotros, para transmitirnos el Amor de Dios. Para mí, la cruz es un símbolo de lo mejor del ser humano y la posibilidad de un mundo mejor, para mi cuerpo y para mi alma. Para mí, la cruz es entrega, esfuerzo, compromiso, valor y espíritu de superación.

Por todo ello y por mucho más, te invito a asistir este domingo a participar de la eucaristía o que, si puedes, invites a alguien de tu familia o de tu círculo cercano de amistades, para que pueda también descubrir todo eso y mucho más, para que pueda conocer a Cristo, para que pueda saber del Amor de Dios, para encuentre el Camino, la Verdad y la Vida.

Muchas gracias por leer esta reflexión, basada en esa foto, en esa vista que pude contemplar hace unos días, frente a tantas distracciones y elementos por delante de mí. Agarrémonos a nuestras cruces de cada día y sintamos con más fuerza el Amor de Dios. Que nuestro Padre nos bendiga a todos.

24/6/17

Esta tarde es tarde de vida en la fe


Querido hermano creyente de San Juan de Aznalfarache:

Esta tarde, no es tarde de “ver”, no es tarde de “andar sin ton ni son”, no es tarde de “disfrutar”, no es tarde de “comenzar o seguir una tradición”. Es tarde de oración, es tarde de meditar, es tarde de interiorizar y profundizar en la Palabra de Dios, es tarde de fe, es tarde vida en la fe. Es tarde de acompañar al mismísimo Cuerpo de Cristo, haciendo una genuflexión (arrodillarse o, al menos, inclinar la cabeza), como forma de respeto, de reverencia, si pasamos o pasa a nuestro lado. Es tarde de pensar en quién fue nuestro Patrón (un profeta, el último profeta antes de Jesucristo, el que anunciaba a Dios y la necesaria conversión para acercarnos a nuestro Padre). Y es tarde de recordar la ternura de nuestra Madre, de recordarnos que Ella nos invita a seguir a su Hijo, a hacer lo que Él nos decía que hiciéramos, como en las bodas de Caná.

Y esto es todo el año, no sólo un rato de procesión; y para quienes no lo pisan, que esta procesión es una invitación a volver al templo, a la casa de Dios, a un lugar común donde desarrollarse más plenamente, donde fortalecer la mente, el corazón, el espíritu y el alma. Porque Dios quiere lo mejor para nosotros, porque Cristo vino para mostrarnos a nuestro Padre, porque María quería que siguiéramos a su Hijo, y porque San Juan Bautista quería que fuéramos verdaderos hijos de Dios y nos convirtiéramos a su Amor.


Bendito día de San Juan Bautista tengas, tú que lees este mensaje (muchas gracias por hacerlo), y, sobre todo, participa de la Eucaristía, a las 19:00 h., que en el templo está Cristo.

4/6/16

La fe es vida, esperanza e ilusión


Me ha llamado poderosísimamente la atención esta tarde escuchar a tres personas que, de forma voluntaria, han viajado 4000 kilómetros para descubrir que aún hay gente buena, que hay gente que da sin esperar nada a cambio, que todo lo que se ayuda a los demás le sirve a uno mismo para su vida, que hay que dar para sembrar el bien y que otras personas lo puedan seguir haciendo en el futuro, que se pueden hacer muchos tipos de acciones y tareas para hacer un mundo mejor…

Cuando todo esto lo lleva haciendo la Iglesia, en el Nombre de Cristo, por el Mensaje del Amor de Dios que trajo al mundo, desde hace 2000 años, acogiendo, atendiendo, acompañando y ayudando a refugiados, a exiliados, a presos, a esclavos, a viudas, a enfermos, a pobres, a hambrientos, a huérfanos, a ancianos, a emigrantes, a excluidos, a abandonados, a desahuciados, a perseguidos… Desde hace 2000 años y por todo el mundo; no hace falta viajar 4000 kilómetros para descubrir a gente que lo da todo por los demás, pues en cada barrio hay personas que comparten lo que puede de lo que tiene, que dan lo mejor de sí mismos sin esperar a cambio, con humildad, con sencillez, desde el corazón… Por todo lo que aprendimos de Cristo y que se repite en nuestras vidas constantemente gracias a los Sacramentos.


Yo tengo claro y defiendo que la fe es vida, es esperanza, es ilusión, es crecer como personas. Ojalá que esas personas a las que he escuchado esta tarde y otras muchas lo descubran pronto, porque sólo así podremos hacer un mundo mejor y con unos buenos cimientos, desde la Iglesia, desde el Amor de Dios para con todos nosotros.

Muchas gracias por leer esta reflexión y que Dios nos bendiga e ilumine a todos con mucha fuerza.

1/11/15

El problema no es Halloween o quienes atacan a la Iglesia, sino yo


Domingo, 1 de noviembre de 2015, Solemnidad de Todos los Santos. Tras varios días de dar mucho la vara con Halloween, ya esta “celebración” cultural inglesa y pagana acabó (sólo algunos retazos en los telediarios y en prensa y poco más), pero volverá el año que viene. Algunos católicos mostramos nuestra disconformidad por las redes sociales, se suspende en Cádiz un Rosario ante esta invasión (ver apéndice 1), el Obispado de aquella provincia suspende las fiestas para estas fechas de hermandades locales (apéndice 2), y ciertos partidos políticos se afanan “en echar tierra encima” (parece que lo hacen aposta en estas fechas), a todo lo que tenga “tufillo” a cristiano: sacramentos, cruces… (ver apéndice 3).

Pienso que es muy típico de esta sociedad del “bienestar” (término falso, que en realidad hace referencia al consumo, ya que sin poder consumir no hay bienestar), relajarse y dejar hacer, o mejor, que otros hagan las cosas por mí. Que otros sean los que solucionen los problemas, mientras yo me ocupo única y exclusivamente de los míos, que ya bastante tengo con lo que tengo.

Y es ahí donde creo que está el problema: Que no es Halloween y todo lo que como Halloween intenta apartarnos de Dios, de lo importante y trascendente de la vida, sino que soy yo el que me distraigo y no reacciono, no transmito qué es Verdad, Camino y Vida para todos.

Ante tanto menosprecio a Dios, a Cristo, a la Iglesia y a los Sacramentos, lo que concluyo es que el problema soy yo y no los demás, cuando me hago preguntas como las siguientes y no tengo muy claras las respuestas.

¿Cuánto y a quiénes hablo de Dios durante la semana? No sólo en Halloween, sino durante todo el año.
¿Qué hago por aumentar y profundizar en la fe y para que lo hagan los que me rodean (padres, hijos, hermanos y demás familia, novio o novia, amigos, compañeros…)?
¿Pido en oración realmente por la conversión de mis enemigos y los amo como hermanos, hijos de un mismo Dios?

Y toda solución la resumo en una sola cita: Mateo 5, 44: “Amad a vuestros enemigos y orad por quienes os persiguen”.

El problema no es Halloween, los partidos políticos y las ideologías anticristianas o las cosas que me apartan de Dios durante todo el año y a las que suelo prestar atención; el problema soy yo, a través de esta pregunta: ¿Qué hago durante todo el año por evitar que los míos y yo mismo no nos acerquemos aún más a Dios?

Y en la Iglesia hay muchas respuestas para evitar esa desidia del creyente cristiano, a través de la formación, la acción y la oración. Aprovechémoslas.

Muchas gracias por atender este mensaje, que Dios nos bendiga a todos con mucha fuerza para ser luz y sal de nuestros ambientes y entornos.

1.- Rosario suspendido en Cádiz
2.- Obispado de Cádiz prohíbe fiestas de Halloween a hermandades.
3.- Noticias de estos días, contra la Iglesia Católica, los sacramentos, las cruces y los religiosos.
http://www.abc.es/espana/abci-podemos-propone-suprimir-casilla-declaracion-renta-para-iglesia-201511010325_noticia.html

26/10/15

Los actos de fe, religiosos y devoción son privados y públicos


Las expresiones de fe, las prácticas religiosas y los actos de fe son hechos privados y públicos:

- Las celebraciones sacramentales (eucaristías, bodas, bautizos, comuniones y confirmaciones), son actos públicos, para quien quiera asistir y compartirlos con los debidos atención y respeto.
- Las catequesis de preparación y formación cristiana son actos públicos, de los que puede participar cualquier persona que tenga interés y seriedad para asistir.
- Las grandes celebraciones cristianas que culminan los grandes períodos de formación y preparación que son el Adviento y la Cuaresma, es decir, la Navidad y la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, son actos públicos.
- Las celebraciones pascuales y sus expresiones religiosas y culturales, como las procesiones de Semana Santa, son actos públicos. También el origen de Santa Claus y los Reyes Magos son religiosos, además de celebraciones multitudinarias de carácter público.
- Los funerales y responsos que se realizan con el ritual católico, y si la familia que así lo celebra por su difunto lo desea, son actos públicos.
- Las peregrinaciones y romerías, como el Camino de Santiago y la Romería del Rocío, son actos públicos.
Las fiestas patronales, que se celebran en multitud de localidades y que incluyen al menos una celebración religiosa, son acontecimientos públicos.
- La visita a templos y lugares religiosos con gran patrimonio histórico, artístico y cultural, como la Catedral de Sevilla y El Salvador, son lugares de visita pública. Sólo aquellos lugares de vida contemplativa o monástica tienen en sus reglas recibir visitas de forma limitada.
- La arquitectura, la escultura y la pintura religiosas, el arte religioso en museos y en la calle son de conocimiento público.
- Etc., etc., etc.

Quiero dejar claro que, cualquier persona que tenga un mínimo conocimiento de temas de fe y devoción, sabe que los actos, eventos y actividades religiosas son procesos privados (de interiorización, profundización y desarrollo personal) y públicos (para compartir con otras personas, grupos y comunidades que quieran también vivirlo, desde el respeto y el compromiso).


Muchas gracias por atender a este mensaje, que Dios nos bendiga e ilumine a todos con mucha fuerza para dar a conocer y entender lo grande que es el Amor de Dios Padre para con nosotros sus hijos, lo cual nos hace a todos hermanos.

10/8/15

Una furgoneta en un aparcamiento



Hoy he visto esta agradable imagen en una furgoneta aparcada en un supermercado de mi localidad. No podía esperar para saber quién la conducía, por lo que me limité a tomar un par de fotos del hecho. Me reconforta, creo que se siente uno mucho más Iglesia cuando ve estos testimonios públicos de fe, estos actos de devoción y otros tantísimos anónimos, como los actos de caridad que se realizan desde Cáritas, Manos Unidas y otras organizaciones católicas, como los actos de piedad, que se reflejan en las procesiones, en las peregrinaciones, etc. Me resulta también admirable cuando veo un coche con un crucifijo, una medalla de Nuestra Madre o alguna pegatina de contenido religioso.

Pero quiero aprovechar este post para, muy brevemente, seguir mostrando mi preocupación por ese concepto que utilizan gente muy buena, de gran valor, atenta a los Sacramentos y a la participación en la vida de la Iglesia, que emplea la palabra "tradición", para dirigirse a "actos de fe", "actos de devoción" o de la propia creencia. Porque, al menos yo lo tengo claro, las tradiciones acaban perdiendo el sentido si no se tiene bien clara la fuerza que lo sustenta, como son la propia fe y, en ciertos casos, la devoción. No tengamos miedo, seamos valientes, como lo fue Cristo, hablemos con claridad y nos sentiremos mucho más plenamente Iglesia.

Ya me referí a ello en este post:

Animo a que mostremos nuestra fe con nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras obras.

Muchas gracias por su atención al leer este mensaje. Que Dios nos bendiga e ilumine a todos con mucha fuerza.