¿Por qué la Providencia?

¿Por qué "la Providencia"? Hay muchas cosas que los cristianos católicos creyentes no solemos tener en cuenta, como que, frente a la importancia que algunos dan al destino, a lo que va a ocurrir, a querer controlar nuestra vida o que suceda lo que queremos que ocurra o que no ocurra, la Providencia actúa de forma inesperada, creando situaciones o acontecimientos que ni siquiera nos imaginábamos. Yo procuro tener en mi vida presente a la Providencia para aceptar quién y qué soy: una persona mortal y limitada, pero en continúo proceso de cambio y en camino.

13/3/26

He descubierto de dónde viene el victimismo

Una señora de unos sesenta y bastantes años llega con velocidad a la caja donde me van a cobrar mi compra. Dice el nombre de la cajera, como si la conociese y la cajera le responde que ese no es su nombre, y sin mediar más palabra dice que ella y su marido han comprado, mostrando el tique, tres detergentes y que en el coche sólo tienen dos. La cajera se pone a mostrarle atención, dejando de atenderme a mí, lo cual yo entiendo y permanezco callado. Mira en el cajón de artículos de la caja y le pregunta a una compañera, mientras la señora sigue diciendo que eso no puede ser y que está segura de que lo habían comprado. El tique, obviamente, demuestra que lo habían comprado.

A la tercera vez que lo dice, yo ya necesito intervenir en defensa de la cajera y digo, con voz calmada que, si en el tique lo tiene, es que se muestra que lo han comprado y que han pasado por caja, por tanto, quien lo ha comprado es quien lo ha perdido.

La señora levanta la voz y dice que ella no ha reclamado y le exige a la cajera que diga si le ha reclamado algo a ella, a lo que la cajera responde naturalmente que no y le manda a la caja central, por si algún otro compañero lo dejó allí. Al rato la veo venir de caja central, con su bote de detergente y me mira enfadada, diciendo que no era para tanto. Yo, hasta le di la enhorabuena. Yo no me enfadé, sino que lo hizo ella, sea por nervios o lo que sea, pero es ella quien me reprende a mí.

Cuando se había marchado, la cajera, espontáneamente, me dijo: “Hoy te va a tocar todo a ti”, pues ya me escuchó un comentario que no viene a cuento, pero sólo sobre las tonterías que se dicen a veces. La cajera, motu proprio, me dio la razón sobre que mi postura era la sensata.

Hoy he descubierto de dónde viene el victimismo y no es de una generación posterior, como yo pensaba, sino de otra generación, mayor que la mía, que debería de ser responsable, estar curtido en mil batallas, ser paciente y responsable, y lejos de ver el mal en los demás, verlo en los propios actos y hechos, como es el caso. Hoy me he dado cuenta que no es así, que hay una generación de los últimos años de la dictadura que ha implantado este victimismo y, lejos de asumir sus fallos y errores, nos culpa a los demás de que no estén tan bien como quisieran. Esto lo han trasladado a las mentes sensibles de otras generaciones y así está el patio: egoísmo, hipocresía, polarización, odio, violencia… Victimismo.